No escribimos para llenar páginas.

Escribimos para comprender y transmitir aquello que hace única una historia.

En Intervalo desarrollamos proyectos de escritura para empresas, familias e instituciones que necesitan recuperar su origen, ordenar su recorrido y convertir esa experiencia en una obra capaz de continuar.

Cada proyecto comienza de la misma manera: escuchando. Después investigamos documentos, fotografías, archivos y testimonios. Buscamos relaciones, decisiones, silencios y momentos que explican por qué una historia llegó a ser lo que es.

Ese trabajo puede convertirse en un libro, un archivo editorial, una memoria institucional o cualquier otro formato que permita conservar y transmitir una identidad.

Mientras todo eso sucede, el estudio permanece abierto durante la pausa de la tarde. Los libros, los cuadernos y los objetos que forman parte del espacio también integran ese mismo universo de trabajo.

Porque creemos que escribir no consiste únicamente en producir palabras.

Es escribir aquello que merece continuar.

Creemos que toda historia importante merece ser comprendida antes de ser contada. Ese es el trabajo del estudio.