
Hipótesis
El libro dejó de ser consumo masivo y volvió a ser objeto elegido.
POR INTERVALO SALTO
El problema no es que se lea menos.
El problema es que se compra distinto.
En un contexto donde el consumo cae, el libro deja de ser impulso y vuelve a ser decisión.
Se elige menos, pero mejor.
El lector ya no busca cantidad.
Busca sentido.
Por eso crecen los títulos que prometen algo más que una historia:
orden, claridad, dirección.
El libro empieza a ocupar otro lugar:
no como entretenimiento, sino como herramienta.
Y ahí aparece una oportunidad.
No vender libros.
Construir una selección.

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