Las instituciones también construyen una forma de mirar el mundo.

Escuelas, clubes, bibliotecas, cooperativas, hospitales, asociaciones y organizaciones conservan una historia que no siempre queda escrita.

Con el paso del tiempo aparecen aniversarios, nuevas generaciones y cambios de conducción. Muchas veces la memoria termina dispersa entre fotografías, actas, recortes periodísticos y recuerdos personales.

Nuestro trabajo consiste en reunir ese material, comprenderlo y transformarlo en una obra capaz de transmitir la identidad de la institución.


Más que un aniversario.

No desarrollamos únicamente publicaciones conmemorativas.

Investigamos el origen, recuperamos testimonios y organizamos la historia para comprender cómo se construyó una comunidad y cuáles fueron los valores que la sostuvieron a lo largo del tiempo.

Porque una institución no se define solamente por lo que hace.

También por aquello que decidió preservar.


¿Qué puede convertirse en una Memoria Institucional?

Cada proyecto responde a las necesidades de la organización.

Puede desarrollarse como:

Un libro institucional.

Una investigación histórica.

Un archivo documental organizado.

Una publicación para aniversarios.

Un proyecto editorial destinado a las futuras generaciones.

El formato cambia.

La identidad permanece.

La identidad permanece.


¿Cómo trabajamos?

Escuchamos.

Conversamos con quienes forman y formaron parte de la institución.

Investigamos.

Reunimos documentos, fotografías, actas y archivos.

Comprendemos.

Buscamos los hechos y decisiones que construyeron su identidad.

Escribimos.

Transformamos esa historia en una obra rigurosa, clara y perdurable.


¿Para quién?

Escuelas.

Clubes.

Bibliotecas.

Cooperativas.

Hospitales.

Asociaciones civiles.

Museos.

Fundaciones.

Instituciones públicas y privadas.


Las instituciones cambian con el tiempo. Su identidad no debería perderse con él.

Creemos que toda historia importante merece ser comprendida antes de ser contada. Ese es el trabajo del estudio.