Expuestos

INTERVALOEL DIARIO DEL ROCK
Umbral

Expuestos

PorMar Martínez

Expuestos, doblegados, traducidos. Esa lágrima que recorre la mejilla sin pedir permiso. Sensibilidad diagnosticada como debilidad. Rodillas que duelen.Cutículas que arden.Una pared harta de grietas. Pretendieron mi domesticación. Por un momento acepté ese relieve de contradicción. Conviví apagado, descalzo. Manteles de broderie. Hasta que la palabra volvió. Primero fue una vibración. Después, el cuerpo. Piel. […]

Expuestos, doblegados, traducidos.

Esa lágrima que recorre la mejilla sin pedir permiso.

Sensibilidad diagnosticada como debilidad.

Rodillas que duelen.
Cutículas que arden.
Una pared harta de grietas.

Pretendieron mi domesticación.

Por un momento acepté ese relieve de contradicción.

Conviví apagado, descalzo.

Manteles de broderie.

Hasta que la palabra volvió.

Primero fue una vibración.

Después, el cuerpo.

Piel.

Bailar a solas en un cuarto oscuro. Girar la cabeza como un loco. Gritar.

Tantos años sujetados por la pretensión ajena.
Tanto ruido que decidimos no escuchar.
Tanto ruido reprimido a conciencia.

Ahora no tengo manera de retroceder.

No me compraron.

Tampoco dialogaron con mi deterioro.

Tuvieron que mirarme a la fuerza.

Levanto la mano.

Las grietas siguen ahí.

Siempre estuvieron ahí.

No quiero taparlas.

Nací con ellas.

Hay algo en la elegancia de una palabra bien dicha. En aquello que ocurre antes de pronunciarla: el gesto, los labios, la boca que se abre.

Durante años hubo tutores.

Palos tallados de dolor para obligarnos a crecer derechos.

Nos ataron a ellos.

Pero las cuerdas no soportan para siempre la fuerza de unos brazos que empujan.

Alguna va a cortarse.

Después otra.

No hablo de libertad.

Hablo de no callar.

Son tiempos de reflectores.

Demasiados.

Yo aprendo con los silencios.

Escapar de esas luces de artificio no es un método.

No es una reacción.

No es una elección.

En este hoy pretencioso, fotográfico,

es dignidad.

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