DENISSE ROMANO
Origen: Buenos AiresOficio: cantante, compositora y multiinstrumentistaGéneros: rock, pop y canción de autorFormación decisiva: calles y subtes de Buenos AiresÁlbum debut: Locura por el cementoCanciones destacadas: “Salí de mi cuerpo”, “Volar despierto”, “Dudas en el colchón”, “Joven a vieja” y “Dios todo lo ve” Antes de las salas, las plataformas y los equipos de producción, […]

Origen: Buenos Aires
Oficio: cantante, compositora y multiinstrumentista
Géneros: rock, pop y canción de autor
Formación decisiva: calles y subtes de Buenos Aires
Álbum debut: Locura por el cemento
Canciones destacadas: “Salí de mi cuerpo”, “Volar despierto”, “Dudas en el colchón”, “Joven a vieja” y “Dios todo lo ve”
Antes de las salas, las plataformas y los equipos de producción, estuvo la vereda. Denisse Romano construyó su identidad artística cantando durante años en las calles y los subtes de Buenos Aires. Allí aprendió a sostener una canción frente a personas que no habían pagado una entrada, que podían detenerse o continuar caminando.
La calle no fue una anécdota previa a su carrera. Fue su primera escena, su medio de vida y una forma concreta de aprendizaje. Durante aproximadamente una década, Romano desarrolló allí el oficio: medir la atención de los desconocidos, proyectar la voz sobre el ruido urbano y aceptar que cada interpretación podía desaparecer entre el movimiento de los cuerpos.
En ese espacio no existe una distancia cómoda entre la artista y los demás. El tren llega, las puertas se abren, alguien arroja una moneda y otra persona pasa sin mirar. Para conseguir que una canción permanezca, aunque sea unos minutos, no alcanza con cantar correctamente. Hay que poner el cuerpo.
Esa experiencia explica buena parte de su carácter artístico. Romano no interpreta desde un lugar protegido. Su voz avanza con una mezcla de potencia, fragilidad y exposición. Incluso cuando la producción incorpora elementos del pop, conserva algo de aquel origen: la necesidad de establecer un vínculo inmediato con quien escucha.
Es cantante, compositora y multiinstrumentista. Después de recorrer Buenos Aires, llevó su música a otras ciudades y países, mientras sus actuaciones callejeras comenzaban a circular en las redes sociales y ampliaban una comunidad construida inicialmente en el contacto directo. CMTV
Su primer álbum, Locura por el cemento, reúne parte de ese recorrido. El título no utiliza la ciudad como una imagen decorativa. El cemento es el lugar donde su carrera empezó, la superficie sobre la que apoyó los instrumentos y el territorio donde aprendió a transformar la indiferencia en escucha.
Canciones como “Salí de mi cuerpo”, “Volar despierto” y “Dudas en el colchón” permiten reconocer una escritura atravesada por el deseo de escapar de los límites personales sin negar las heridas. En “Joven a vieja” y “Dios todo lo ve”, registradas también en sesiones en vivo durante 2026, la interpretación adquiere un peso confesional: la voz no oculta el esfuerzo ni intenta borrar sus marcas.
Romano pertenece a una generación de artistas que no esperó la autorización de una discográfica para comenzar. Construyó su público de manera física, canción por canción, y luego trasladó esa experiencia a las plataformas. Su crecimiento digital no reemplazó el origen callejero: lo volvió visible para una audiencia mayor.
Su particularidad no está solamente en haber cantado en el subte. Muchos músicos atravesaron esa experiencia. Lo que la distingue es haber convertido ese recorrido en la materia central de una identidad. En sus canciones todavía puede escucharse la urgencia de quien dispone de pocos minutos antes de que llegue la próxima estación.
Denisse Romano hizo del cemento algo más que una superficie dura. Lo convirtió en memoria, escuela y escenario. Su voz conserva ese aprendizaje: cantar no para que todos se detengan, sino para que alguien, entre el ruido y el apuro, encuentre una razón para quedarse.
