Betina González
Betina González es una escritora, ensayista y docente argentina nacida en San Martín, provincia de Buenos Aires, en 1972. Estudió Ciencias de la Comunicación y completó su formación académica en Estados Unidos: es magíster en Escritura Creativa por la Universidad de Texas en El Paso y doctora en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Pittsburgh. […]

Betina González es una escritora, ensayista y docente argentina nacida en San Martín, provincia de Buenos Aires, en 1972. Estudió Ciencias de la Comunicación y completó su formación académica en Estados Unidos: es magíster en Escritura Creativa por la Universidad de Texas en El Paso y doctora en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Pittsburgh.
En 2006 publicó Arte menor, su primera novela, ganadora del Premio Clarín. Ese mismo año, Juegos de playa obtuvo el segundo premio del Fondo Nacional de las Artes. En 2012 se convirtió en la primera mujer en recibir el Premio Tusquets de Novela por Las poseídas.
Su obra narrativa incluye también América alucinada, El amor es una catástrofe natural, Olimpia y Un amor sin futuro. Como ensayista publicó La obligación de ser genial y Cómo convertirse en nadie. También escribió junto con Esther Cross La aventura sobrenatural, una investigación sobre literatura, ciencia, ocultismo y comunicación con los muertos.
González trabaja en los bordes de los géneros. Sus relatos y novelas reúnen realismo, imaginación, pensamiento crítico, elementos góticos y personajes que atraviesan transformaciones difíciles de nombrar. La naturaleza, el miedo, el deseo, la violencia y las formas sociales de disciplinar los cuerpos aparecen de manera recurrente en su literatura.
En Un amor sin futuro, publicado por Tusquets en 2026, una profesora universitaria se enamora de un estudiante casi treinta años menor. La novela discute el modo en que la sociedad reduce el futuro de una relación a la juventud, la maternidad y la construcción de una familia convencional. González devuelve al centro el deseo de una mujer adulta y su derecho a imaginar una vida que todavía no terminó.
Su literatura no busca confirmar el orden de las cosas. Trabaja sobre aquello que ese orden deja afuera: los cuerpos incómodos, las relaciones sin nombre y las vidas que todavía pueden desviarse del destino que otros imaginaron para ellas.
