El Plan de la Mariposa
El Plan de la Mariposa nació en Necochea alrededor de una familia numerosa, una casa atravesada por la música y una manera colectiva de entender la creación. Cinco hermanos Andersen y dos amigos construyeron una banda en la que las canciones, la puesta escénica, los viajes y la convivencia forman parte de una misma experiencia. […]

El Plan de la Mariposa nació en Necochea alrededor de una familia numerosa, una casa atravesada por la música y una manera colectiva de entender la creación. Cinco hermanos Andersen y dos amigos construyeron una banda en la que las canciones, la puesta escénica, los viajes y la convivencia forman parte de una misma experiencia.
Sebastián Andersen ocupa el lugar principal en la voz y la composición; Camila aporta otra voz central; Valentín toca la guitarra y canta; Santiago combina violín, guitarra y producción visual; y Máximo incorpora teclados y acordeón. La formación se completa con Andrés Nor en bajo y Julián Ropero en batería.
Dentro de los cinco hermanos, Máximo, Valentín y Camila son trillizos. Santiago y Sebastián, los mayores, se sumaron a una experiencia que comenzó casi como un juego familiar. Con el crecimiento del proyecto, la casa fue reemplazada por salas de ensayo, rutas y escenarios, pero la estructura afectiva permaneció en el centro.
La banda se formó en 2008 y comenzó tocando en espacios de Necochea. Después, sus integrantes se trasladaron progresivamente a Buenos Aires. En 2011 apareció Brote, su primer disco, concebido alrededor de la transformación personal. Dos años más tarde publicaron Trance habitante, donde comenzó a definirse una identidad que combina rock, psicodelia, folklore y canción latinoamericana.
El violín, el acordeón y las voces múltiples ampliaron el formato tradicional de una banda de guitarras. Esa diversidad instrumental no funciona como decoración: construye climas que pasan de la intimidad acústica a una descarga colectiva, con canciones que se desarrollan gradualmente hasta alcanzar una intensidad cercana al trance.
En Danza de Antalgia profundizaron esa búsqueda mediante una idea que definieron como “rock libre”. El disco incluyó colaboraciones de Sebastián Teysera y Sebastián Cebreiro, integrantes de La Vela Puerca, y abrió una etapa de crecimiento sostenido en festivales y escenarios de todo el país.
Después llegaron Devorando intensidad, producido artísticamente por Edu Schmidt; Estado de enlace, grabado durante un período atravesado por la pandemia; y Correntada, publicado en 2024. Cada trabajo mantuvo una misma preocupación: pensar la transformación, el vínculo con la naturaleza, el deseo, el miedo y la posibilidad de atravesar colectivamente una crisis.
El Plan creció mediante las giras y la circulación de sus canciones entre oyentes. Antes de alcanzar los grandes escenarios recorrió ciudades en vehículos compartidos, realizó presentaciones callejeras y documentó sus viajes. Esa trayectoria explica la relación cercana que mantiene con su público: la comunidad no apareció después del éxito, sino que fue construida durante el camino.
La banda logró llenar Obras y el Luna Park, participó en festivales como Cosquín Rock y Lollapalooza y realizó giras por América Latina y Europa. Su crecimiento se produjo sin desprenderse de una identidad autogestiva ni de su procedencia necochense. Rolling Stone en Español
A diferencia de otros grupos organizados alrededor de una única figura, El Plan de la Mariposa conserva una presencia coral. Incluso cuando una voz conduce la canción, el escenario muestra cuerpos, instrumentos y movimientos que se necesitan entre sí.
Su música propone una transformación que no ocurre en soledad. El viaje puede ser interior, pero siempre se realiza acompañado. Por eso El Plan de la Mariposa no funciona solamente como una banda: funciona como una pequeña comunidad que aprendió a crecer sobre el escenario.
