Gustavo Cerati
Gustavo Cerati fue uno de los artistas que ampliaron las posibilidades musicales, visuales y tecnológicas del rock en español. Al frente de Soda Stereo convirtió una sensibilidad nacida en Buenos Aires en un lenguaje capaz de atravesar América Latina. Como solista llevó esa búsqueda hacia territorios más íntimos y experimentales. En 1982 formó Soda Stereo […]

Gustavo Cerati fue uno de los artistas que ampliaron las posibilidades musicales, visuales y tecnológicas del rock en español. Al frente de Soda Stereo convirtió una sensibilidad nacida en Buenos Aires en un lenguaje capaz de atravesar América Latina. Como solista llevó esa búsqueda hacia territorios más íntimos y experimentales.
En 1982 formó Soda Stereo junto con Zeta Bosio y Charly Alberti. Los tres compartían la influencia del post-punk, la new wave y grupos como The Police, The Cure, Television y Talking Heads. Sin embargo, Cerati no se limitó a trasladar esos sonidos: los incorporó a una forma propia de escribir, tocar la guitarra y concebir la canción.
El primer disco de Soda apareció en 1984. Con Nada personal y Signos, la banda comenzó a abandonar el tono festivo inicial y desarrolló una identidad más profunda. Cerati introdujo imágenes vinculadas con la ciudad, el deseo, la distancia y los cuerpos, mientras la música combinaba precisión rítmica, guitarras atmosféricas y una producción cada vez más sofisticada.
El crecimiento continental de Soda Stereo modificó la escala del rock latinoamericano. Sus giras demostraron que una banda argentina podía construir un público común en Chile, Perú, Colombia, Venezuela, México y otros países sin neutralizar su procedencia. Soda no solamente exportó canciones: ayudó a establecer un circuito regional para el rock cantado en español. Soda Stereo
Con Doble vida, grabado en Nueva York bajo la producción de Carlos Alomar, el grupo profundizó su proyección internacional. Después llegaron Canción animal, con un regreso decidido a la potencia de las guitarras; Dynamo, que incorporó ruido, capas sonoras y elementos cercanos al shoegaze; y Sueño Stereo, una síntesis entre canción, electrónica y experimentación.
La búsqueda de Cerati ya se extendía fuera del grupo. En 1992 grabó con Daniel Melero Colores santos, una obra adelantada dentro de la música electrónica sudamericana. Un año después publicó Amor amarillo, su primer álbum individual.
Tras la separación de Soda Stereo en 1997, construyó una obra solista que no dependió de la nostalgia. Bocanada combinó orquestaciones, samplers, guitarras y programación electrónica. Siempre es hoy profundizó esa relación con la música digital, mientras Ahí vamos recuperó la energía frontal del rock y produjo canciones como “Crimen”, “Adiós” y “Lago en el cielo”.
Su último álbum, Fuerza natural, apareció en 2009. Allí reunió folk, psicodelia, electrónica y una escritura atravesada por el movimiento. El disco parece avanzar continuamente: rutas, planetas, viajes y transformaciones forman parte de una obra que terminó funcionando como despedida involuntaria.
El 15 de mayo de 2010, después de un concierto en Caracas, Cerati sufrió un accidente cerebrovascular. Permaneció en coma durante más de cuatro años y murió en Buenos Aires el 4 de septiembre de 2014.
Además de intérprete, fue productor de artistas como Fricción, Nicole, Leo García y Altocamet. Su influencia se extendió sobre músicos de rock, pop y electrónica que comprendieron, a partir de su obra, que la producción no era un acabado posterior, sino una parte central de la composición.
La innovación de Cerati nunca fue solamente técnica. Cada recurso —una guitarra procesada, una textura electrónica, una imagen o un silencio— estuvo al servicio de una emoción. Su obra podía ser moderna sin perder intimidad y masiva sin renunciar al detalle.
Gustavo Cerati no se limitó a acompañar los cambios de la música latinoamericana. Construyó parte de su sonido futuro. Sitio oficial
