Joaquín Parolo: el momento en que una versión empieza a revelar una voz

INTERVALOEL DIARIO DEL ROCK
Diagonales

Joaquín Parolo: el momento en que una versión empieza a revelar una voz

PorMar Martínez

Después de llamar la atención interpretando a Queen, el músico tucumano regresó a las canciones de su territorio. En sus versiones de “Para mí”, de Los Peces Gordos, y “El tuerto y los ciegos”, de Sui Generis, aparece una pregunta: ¿cuándo una gran interpretación comienza a revelar a un artista? Primero fue la voz. Joaquín […]

Después de llamar la atención interpretando a Queen, el músico tucumano regresó a las canciones de su territorio. En sus versiones de “Para mí”, de Los Peces Gordos, y “El tuerto y los ciegos”, de Sui Generis, aparece una pregunta: ¿cuándo una gran interpretación comienza a revelar a un artista?

Primero fue la voz.

Joaquín Parolo cantó “Somebody to Love” y el registro llegó hasta las redes oficiales de Queen. La potencia, la amplitud y el parecido con una memoria vocal conocida hicieron lo que suelen hacer en las plataformas: detuvieron el movimiento de quienes pasaban.

El video circuló.

Después había que seguir cantando.

Parolo es tucumano y autodidacta. Aprendió guitarra con su padre, se acercó al piano sin una formación académica y comenzó a cantar durante la pandemia, muchas veces encerrado en su habitación. Las redes hicieron visible aquello que todavía estaba creciendo en un espacio privado.

Sin embargo, una voz no encuentra necesariamente su identidad en la canción que le permite llegar más lejos.

A veces debe regresar.

En su interpretación de “Para mí”, Parolo vuelve sobre una canción de Los Peces Gordos incluida en Corazón de blues, el disco de 1995 que ocupa un lugar particular en la memoria musical tucumana. La versión no representa solamente la elección de un repertorio en castellano. También lo sitúa dentro de una procedencia.

La canción ya estaba allí antes que él.

Había pasado por otros cuerpos, escenarios y reuniones. Joaquín no necesita rescatarla. Necesita entrar sin borrar lo que la obra conserva. Su voz, acostumbrada a subir y demostrar su alcance, encuentra otro trabajo: acercarse a una emoción conocida y sostenerla sin convertirla en exhibición.

Con “El tuerto y los ciegos” sucede algo diferente.

La canción de Sui Generis trae la escritura de Charly García, su manera de esconder una herida dentro de una melodía y una historia que muchas generaciones aprendieron a cantar. Parolo se acerca con la guitarra. La voz permanece en el centro, pero ya no necesita imponerse sobre todo lo demás.

Empieza a escuchar la canción desde adentro.

Ahí aparece el indicio que interesa.

Interpretar bien una obra ajena exige recursos. Encontrar dentro de ella una respiración propia exige otra cosa: decidir qué parte conservar, cuál retirar y en qué lugar dejar de parecerse a las voces que abrieron el camino.

Joaquín Parolo todavía está atravesando esa distancia.

La visibilidad llegó antes que las canciones propias. Eso puede convertirse en una ventaja o en una trampa. Las plataformas saben reconocer una proeza vocal y multiplicarla. Les resulta más difícil esperar el tiempo que necesita un artista para descubrir qué quiere decir cuando ya no está interpretando a otro.

Por eso Intervalo elige detenerse en estas dos versiones.

No para anunciar una consagración ni convertir una promesa en certeza. Para observar el momento en que una voz poderosa comienza a preguntarse dónde pertenece.

Queen mostró hasta dónde podía llegar.

Los Peces Gordos le devolvieron el territorio.

Charly le ofreció una canción dentro de la cual buscarse.

Ahora falta escuchar qué hará Joaquín Parolo con todo eso.

Artista: Joaquín Parolo
Obras consideradas: “Para mí”, de Pablo Pacífico, grabada originalmente por Los Peces Gordos; y “El tuerto y los ciegos”, de Charly García, grabada por Sui Generis.
Investigación y texto: Mar Martínez
Dirección: Mar Martínez
Producción editorial: Ediciones Tu Llave
Publicación: Lo que viene · Intervalo

Tienda
Inicio Mar Martínez Inventario Contacto Tienda ↗